Opinión: Un buen gallardero (Emilio
Ruiz)
Emilio Ruiz, dirigiéndose a los asistentes |
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Juan Guerrero Cabezas
es una de esas personas a las que resulta imposible no tenerle aprecio
y cariño. Gallardero
de nacimiento, muy joven tuvo que abandonar su pueblo para marcharse
primero a Almería, a completar sus estudios en la antigua Escuela
de Formación, y después a Madrid, tras ingresar en el
Cuerpo General de Policía. En la capital del Estado desempeñó funciones
de seguridad en el Congreso de los Diputados, y allí pudo compartir
el cariño por su tierra con los diputados que en cada legislatura
sal ían elegidos por Almería. |
He estado con vuestro paisano
Juan Guerrero, y os traigo de él un fuerte abrazo; mejor embajador
no podíais tener en Madrid, llegó a decir en un acto
público celebrado en Los Gallardos el diputado nacional de
UCD Juan Antonio Gómez Angulo.
Tras contraer matrimonio con
una manchega, Vicenta Torres, se trasladó a Alcázar de San Juan, cerca del pueblo de su mujer.
Pronto hizo de Miguel Esteban su segundo pueblo, consiguiendo de inmediato
el respeto y el cariño de sus vecinos. Allí estableció su
futuro, alternando su actividad profesional con el cultivo de las vides
familiares. Pero Almería y Los Gallardos siempre están en
su pensamiento, y cualquier puente, cualquier ocasión, es buena
para pasar unos días entre nosotros. A muchos amigos –dice-
les invito a visitar Almería y el levante almeriense, y todos vuelven
despojados de los tópicos de la Andalucía de pandereta y
de miseria. En esta labor de proselitismo hacia nuestra comarca, a Juan
le ha salido ahora un buen aliado: las ofertas hoteleras de Mojácar
fuera de temporada, que están actuando como atracción para
muchas familias del interior de la península que desconocían
nuestra tierra.
Es una satisfacción para sus amigos que una persona tan querida
como Juan Guerrero haya recibido el reconocimiento de sus paisanos.
Enhorabuena, y gracias, paisano.