Marcelino Ramos Ramos
Biólogo

El zorro es del tamaño de un perro mediano, aunque con el cráneo alargado y con el perfil superior casi recto, hocico muy puntiagudo y las orejas grandes y triangulares. La cola es larga y está densamente poblada de pelo, por lo general con la punta blanca. Su pelaje es suave y espeso, de coloración amarillenta-rojiza hasta pardo-rojiza en sus partes superiores y blanca en las inferiores, y lo muda una vez al año (de primavera a otoño).

Posee cinco dedos en la pata delantera y cuatro en la trasera, con uñas no retráctiles en ambas, y presenta pocas glándulas sudoríparas en la piel, por lo que la regulación la realiza a través de las vías respiratorias y la lengua. El macho ladra y la hembra chilla.

Se encuentra principalmente en zonas boscosas, aunque puede ser visto en zonas abiertas e incluso en las proximidades de asentamientos humanos.

Suelen vivir en solitario aunque también en pequeños grupos familiares. Son animales omnívoros. Su presa favorita es el conejo y los topillos. Durante los meses de verano y el otoño se alimenta de frutos carnosos, bayas y en menor medida cereales. Durante el invierno se alimenta de carroña, siendo constante su visita a los basureros.

Es una especie tanto nocturna como diurna que regresa siempre a su madriguera, situada normalmente entre rocas o entre raíces de viejos árboles.

La hembra pare entre tres y ocho crías después de dos meses de gestación. El cuidado de los cachorros corre a cargo principalmente de la madre, aunque ocasionalmente el macho u otra hembra pueden intervenir en sus cuidados.

La dispersión de los jóvenes zorros tiene lugar a finales de verano o principios de otoño. Los machos se dispersan en todos los casos, mientras que las hembras en ocasiones se quedan en el territorio donde nacieron.

Los zorros adultos son matados por el lobo en los lugares donde coexisten ambas especies y los animales jóvenes son también víctimas del águila y el búho real. Otra de las causas de mortalidad frecuente son las enfermedades, principalmente la sarna. De todas formas es el hombre de forma directa (caza) o indirecta (atropellos) el principal causante de la mortalidad.

El zorro puede ser monógamo o polígamo. El celo, que tiene lugar de diciembre a febrero, viene marcado por un periodo de receptividad de las hembras que dura entre dos y tres días, aunque puede llegar hasta tres semanas. La gestación dura de 52 a 53 días, hasta marzo o abril, momento en el que la hembra da a luz en el interior de una madriguera a una camada que puede ser de tres a ocho cachorros, con un máximo de doce. Los torreznos nacen completamente cubiertos de borra, no abren los ojos hasta los 8-14 días, y a las cuatro o cinco semanas salen del cubil. El destete tiene lugar hacia la novena semana. Alcanzan la madurez sexual a los nueve o diez meses, pudiendo reproducirse en la temporada de cría siguiente a su nacimiento.


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