Esteban
Belmonte es un gallardero que, muy joven, en el año 1.951,
tuvo que abandonar, como tantos otros gallarderos, su tierra de
nacimiento por las penurias que ofrecía y sus pesimistas
expectativas de futuro, para rehacer su vida en tierras catalanas.
La integración en su nueva tierra de adopción no le
fue difícil, pues encontraba frente a sí la posibilidad
de conocer de cerca uno de sus grandes sueños infantiles:
el Fútbol Club Barcelona.
Nada mas llegar, a finales de 1.951, se hizo socio del club fundado por Joan
Gámper. Veinticinco años más tarde, Josep Lluís Núñez,
en aquel entonces presidente de la entidad, reconoció su cariño
al club homenajeándole en su 25º aniversario como socio. Y cincuenta años
después, Joan Gaspart hacía lo propio para reconocerle su medio
siglo como socio del club.
Nuestro paisano se prepara ya para el 75º aniversario de su condición
de socio. Aunque, en sus adentros, reconoce que tanto como esto le gustaría
conseguir una compañera a la histórica y solitaria Copa de Europa
del 92. Está convencido de que de este año no pasa. Ronaldinho,
Deco y Etoo le han devuelto la ilusión que en algún momento llegó a
perder. Por lo pronto, en la liga, están que se salen. |