MINAS DE BÉDAR

   

LAS OFICINAS DE LAS CAÑAÍCAS

 

 

  Las oficinas, trasladadas desde los Gallardos se establecieron muy cerca del Hoyo Júpiter, centro de la extracción minera. Se disponía de de oficinas, talleres, fragua para reparar brocas, botiquín, aseos, duchas, polvorín y almacén de carburo. La explanada de las Oficinas era el centro de reunión de los mineros que no tenían asignada tarea para la jornada, recibida la cual iban a aprovisionarse de carburo y después al trabajo.

En la fotografía superior izquierda podemos ver lo que queda del almacén de carburo; la fotografía de la izquierda nos muestra los restos de lo que fue el botiquín (marcado en el plano con la letra "A").

  

En las dos fotografías superiores vemos los restos de las oficinas propiamente dichas y de los talleres, junto a una gran higuera. Están marcadas en el plano con una "B". En la gran explanada que se encontraba ante las oficinas se celebraron los primeros años unas grandes fiestas con gran cantidad de comida.

 

La fotografía superior izquierda nos muestra los restos de lo que era la fragua, donde se reparaban los barrenos rotos, está marcado en el plano con la letra "C". La fotografía de la izquierda nos muestra las ruinas de una construcción de las viejas minas, de función desconocida, marcada en el plano con la letra "D".

   

En las Oficinas venía a parar la galería que venía desde el Hoyo, ocupada ahora por el gran lentisco que se puede observar en las dos fotografías superiores.  Por encima de esta salida se encontraba la maquinaria del plano inclinado que bajaba hasta la Concesión de San Manuel. Está macado en el plano con la letra "E".

  

El material explosivo se guardaba primeramente en una pequeña cueva, la podemos ver en la fotografía de la derecha (con la letra "F" en el plano). Posteriormente, y al aumentar el número de explotaciones y material extraído se tuvo que construir otro polvorín más grande, cuyos restos se pueden observar en la fotografía de la izquierda (con la letra "G").

   volver