|
|
MINAS DE BÉDAR |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
CONSECUENCIAS DE LA ACTIVIDAD MINERA,EL AUMENTO DE POBLACIÓN ENTRE EL SIGLO XVIII Y PRINCIPIOS DEL XX El inicio de la explotación minera a gran escala conllevará una serie de cambios importantes en Bédar. En el periodo que va de 1752 a 1910 se produjo un espectacular aumento de la población, pasando de 553 habitantes en 1752 hasta los 6040 contabilizados en el año 1910. La manera en que se produjo este aumento poblacional y los factores que intervinieron en la misma han sido estudiado por Francisco Miguel Guerrero Montero en su libro Impacto Minero y Movimientos de la Población en Bédar y Los Gallardos entre los Siglo XVIII y XX (Instituto de Estudios Almerienses). Tal aumento de población produjo cambios importantes en la comunidad, hasta entonces basada en la agricultura, con una mayoría de pequeños y medianos propietarios y básicamente orientada al autoconsumo. La nueva población se iba asentando en los anejos del pueblo. De esta manera, uno de ellos, Los Gallardos, llegó a tener más población que la propia Bédar. Este anejo acabó independizándose con su propio término municipal en el año 1924. De la misma manera que creció la población gracias a la labor en la minas, cuando la actividad minera empezó a decaer se produjo el efecto contrario. Como la agricultura en Bédar no había sufrido prácticamente cambios (a pesar de algunos intentos de hacerla más comercial, como por ejemplo la introducción del naranjo), una actividad agrícola con tan poca capacidad técnica era incapaz de mantener a la población existente en ese momento, que se había mantenido gracias al trabajo en las minas. Solo quedaba una camino: la emigración. Según indica el investigador Francisco Miguel Guerrero Montero, en el libro anteriormente citado, este aumento de población no fue debido tanto a la migración de gente atraída a la zona por las expectativas de trabajo como al mismo crecimiento vegetativo producido básicamente por un aumento de la natalidad en la población existente (Impacto Minero y Movimientos de la población en Bédar y Los Gallardos entre los Siglo XVIII y XX, págs. 74 y 101). Otro aspecto interesante del libro de Francisco Miguel Guerrero son los datos referentes a las causas de mortalidad, analizado a partir de la información contenida en los Libros de Bautismos, defunciones y Desposorios de las Parroquias de Bédar y Los Gallardos. En la citada obra se analiza la evolución y los factores que influyeron en la mortalidad en general y de una manera específica y pormenorizada para cada enfermedad consignada, comparándolas con datos de la provincia de Almería y del resto de España en ese periodo. Al respecto de la influencia de la actividad minera sobre la salud de los habitantes, en Bédar existieron dos periodos de actividad minera bien diferenciados. El primero comprende desde el 1848, con el inicio de la explotación a gran escala del mineral de plomo, hasta bien entrado el siglo XX, en los años 20. El segundo periodo transcurre desde el 1952, en que se reinicia la explotación de las minas de hierro, hasta el cierre de la última mina en 1970. El laboreo en este segundo periodo no llegó a tener, ni mucho menos, la importancia del anterior. A su vez, en el primer periodo se pueden identificar dos tipos de minería: plomo e hierro. Aunque anteriormente ya se extraía plomo, en 1848 se inicia su explotación a gran escala, hasta que la Compañía de Águilas cierra el lavadero mecánico de plomo de El Pinar (donde había también una Fundición de plomo), que construyó en en el año 1881. La extracción de hierro comenzó más tarde, en el 1857. LA ACTIVIDAD MINERA Y LA SILICOSIS ¿De que manera afectó la actividad minera en la salud de la población de Bédar? En este aspecto son muy valiosos los datos aportados por Francisco Miguel Guerrero sobre la mortalidad en Bédar-Los Gallardos. Se ha detectado un importante aumento de mortalidad por enfermedades respiratorias (bronquitis, bronconeumonía, asma, pleuritis, pulmonía y tuberculosis) en el periodo que va desde el 1850 al 1920. Dicho autor afirma que "Los trabajos en las minas pudieron influir poderosamente en el desarrollo de estas enfermedades del aparato respiratorio". Es difícil precisar qué porcentaje de esta mortalidad es debida al trabajo en las minas y cuál a patología no relacionada directamente con la misma. También hay que tener en cuenta que estos datos sólo se refieren a mortalidad, puesto que la morbilidad (problemas de salud que no llegan a ser mortales) debió ser mucho mayor aún. Se desconoce el número concreto de casos de silicosis (enfermedad pulmonar debida a la exposición continuada al polvo de sílice, como es el caso de los mineros). Las muertes por esta patología profesional seguramente fueron etiquetadas de "bronquitis, pleuritis, asma...", aunque es muy posible que haya influido de manera importante en el aumento de enfermedades respiratorias durante este periodo. Lo mismo pasa con la tuberculosis, ya que se aprecia un aumento de casos de esta enfermedad. Se sabe que la silicosis aumenta el riesgo de infecciones por el bacilo tuberculoso, también llamadas silicotuberculosis. Por tal razón, además de otros factores que influyen en la aparición de tuberculosis, la silicosis puede haber tenido un papel importante en este aumento. En el segundo periodo de minería del hierro, el que va desde el 1952 al 1970 nos volvemos a encontrar con los mismos problemas. Este periodo de trabajo en las minas no es recordado precisamente con cariño por los habitantes de Bédar. Muchos son los que recuerdan a los que murieron por la "silicosis", y todavía hay gente que padece los efectos. José "El Serafín", Ramón "El Zacatín", Eugenio "El de Rosalina", Cristóbal "El Retratista", Felipe Meca... por poner unos ejemplos. Todos ellos "murieron por la enfermedad de los mineros". EL PLOMO Y SU TOXICIDAD Otro aspecto más difícil de abordar es el impacto que pudo tener específicamente la minería de plomo. Es conocida la toxicidad de este mineral y el riesgo que existe, especialmente en la industria metalúrgica, debido a la presencia de vapores de plomo. Como ya hemos comentado anteriormente, en el Pinar existía una Fundición de Plomo. Entonces, ¿podríamos saber qué incidencia tuvo en la población de Bédar la toxicidad por el plomo? Lo primero es conocer, a grandes rasgos, qué patología produce este mineral. El síntoma más característico es lo que se conoce como el cólico saturnino (brotes agudos de dolor abdominal con vómitos pero sin diarrea, llamado también cólico seco). Muchas veces se ha confundido con obstrucciones de íleo y otras patologías, llegándose incluso a la intervención quirúrgica por confundirlo con peritonitis. También provoca una característica pigmentación grisácea de las encías (sobretodo la superior) llamada el Ribete de Burton. Otro aspecto de la intoxicación por plomo es que puede provocar parálisis del nervio radial del brazo (también puede afectar otros nervios con menos frecuencia). Esta parálisis causa dificultad para levantar los dedos tercero y cuarto de las manos, con pérdida de fuerza. Además de estos aspectos, que serían los más importantes, la intoxicación por plomo también puede producir anemia, insuficiencia renal (con riesgo de hipertensión arterial) y lesiones en el cerebro (Gran encefalopatía de Duvoir, que produce pérdida de conciencia y convulsiones, aunque hay otra forma más leve llamada Pequeña encefalopatía de Duvoir). Respecto a estos síntomas podemos observar en los datos aportados por Francisco Miguel Guerrero, en su libro citado anteriormente, una serie de causas de muerte sospechosas de haber sido causadas por intoxicación por plomo: En el periodo 1850-1919 hubo un aumento de muertes por cólico que es especialmente interesante. Se pasó de tan sólo cuatro muertes en el periodo desde 1840 a 1879, a dieciocho contabilizadas entre 1880 y 1899, y únicamente una defunción por cólico desde 1900 a 1929. La dificultad reside en lo poco específico del término "cólico", pues no sólo se pueden referir a dolores abdominales, sino también a vómitos y otro tipo de dolores.
Un dato más inequívoco es el de muertes por "peritonitis" (inflamación del peritoneo) con el que se podría confundir un cólico saturnino. Se observa un claro aumento de casos de peritonitis: ningún caso entre los años 1840 y 1859, cuatro entre los años 1860-1869, quince casos entre 1890 y 1909, y once entre los años 1910-1920. Aumentó también lo que llaman "reblandecimiento cerebral" (43 casos entre 1880 y 1929), aunque no sabemos tampoco a qué se refieren exactamente con este término. Como ocurre con la silicosis, los datos expuestos se refieren a mortalidad. Desconocemos los datos sobre morbilidad (mucho más frecuente), por lo que cualquier valoración sobre este tema siempre estará incompleta. Sin duda otros factores actuaron en el incremento de la mortalidad de estos tipos de patología, el aumento poblacional experimentado en la zona entre 1890-1910 junto al hacinamiento que comporta y la mala calidad de las aguas hizo aumentar enfermedades como la gastroenteritis y el tifus paralelamente a las de peritonitis y cólicos. Otro punto importante es que, la patología por intoxicación por plomo se vería más reflejada en los datos de morbilidad porque aunque hay formas de saturnismo agudo, sobretodo por inhalación de vapores, la exposición provoca un saturnismo crónico en el que se producen crisis de abdomen agudo (cólico saturnino) en los afectados. En todo caso, en esa época no habría sido uno de las principales causas de mortalidad ni de morbilidad, pero sí un importante riesgo para la salud de los trabajadores que no es tan evidente como el provocado por la silicosis. EL MOVIMIENTO OBRERO El nivel de vida de los mineros de las viejas minas era muy bajo, las jornadas de trabajo eran demasiado largas y los accidentes eran frecuentes. Los niños también eran empleados en las minas para el transporte de mineral. La primera noticia sobre actividad reivindicativa en las minas de Bédar la encontramos en el año 1889, por noticias en la prensa sabemos que fueron despedidos casi todos los operarios que eran vecinos de Bédar, seguramente debido a algún boicot. Fueron sustituidos por trabajadores foráneos, y esta situación provocó mucho malestar en Bédar (Noticias antiguas de prensa sobre Los Gallardos y Bédar I, selección y síntesis por Juan Grima Cervantes). Otra huelga de la que se tiene noticia es la que tuvo lugar entre los meses de mayo y junio del año 1902, en el que se pedía un aumento del jornal (Bédar y Los Gallardos fueron noticia, recopilación por Federico Moldenhauer). El año 1912 se proclama una huelga general en toda la comarca, y la actividad reivindicativa alcanza un máximo en el periodo comprendido entre los años 1918-1920. Se consiguieron avances, por el Real Decreto del 3 de abril de 1919 se establece la jornada de 8 horas. Entre los años 1920 y 1923 vuelven a aparecer conflictos en Bédar y en otras zonas mineras de la comarca como Serón o Bacares. Se pedía una mejora de las condiciones de trabajo y mejores sueldos. A partir de 1923, la llegada de dirigentes comunistas hace que los sindicatos se radicalicen (Minería en Bacares, movimiento obrero). SOBRE LOS ACCIDENTES Al respecto de las viejas minas poco se recuerda sobre accidentes aunque la siniestralidad debió ser muy alta, dado la precariedad del trabajo en la época, el empleo de niños y la extensión y largo periodo que estuvieron funcionando las minas; se sabe que Juan Antonio Jódar Cánovas, que estuvo trabajando en las viejas minas de Bédar, se quedó atrapado en un desprendimiento del que salió vivo pero con las piernas lesionadas por lo que para ganarse la vida tuvo que dedicarse a fabricar alpargatas, lo que le supuso que le pusieran el apodo de "El Alpargatero". De lo que sí que disponemos es de datos referentes a los accidentes mortales recogidos, como no, en los Libros de Defunción de Bédar y Los Gallardos y recopilados en el libro de Francisco Miguel Guerrero Montero (Impacto Minero y Movimientos de la población en Bédar y Los Gallardos entre los Siglo XVIII y XX, págs. 63 y 113). Estos datos nos pueden dar una idea de cuales fueron los periodos que pudieron sEn el periodo que va desde 1840 a 1919 se registran un total de 75 accidentes mortales, la mayoría producidos por el trabajo en las minas y algunos de ellos niños. Destaca en la década 1880-1889 el gran número de accidentes mortales, 21. En la primera década del siglo XX se indica que la muerte es debida a corrientes eléctricas, lo que indica el uso de algún tipo de maquinaria o instrumento alimentado con electricidad.
SOCIEDADES OBRERAS Y SINDICATOS EN BÉDAR
SOCIEDAD COOPERATIVA "LA IGUALDAD" (1905) Fundada en el 1905 (impreso de 13 páginas realizado por Tip. Antonio Torrecillas de Águilas) y con domicilio social en el coto minero de El Pinar de Bédar se trataba de una sociedad de tipo obrera que intentaba promover el ahorro entre los trabajadores de las minas : "Reunir un fondo con los donativos de los asociados, el cual será invertido en artículos de primera necesidad para la vida, los cuales se distribuirán entre los asociados, en la forma que se acuerde por mayoría" en el reglamento de 1905 o "Proporcionar a los socios toda clase de géneros de consumo y uso a precios más económicos que los que rijan en la localidad" según el reglamento modificado de 1919. La paralización de la actividad minera de los años 1914 y 1915 hizo que la sociedad entrara en crisis, iniciándose una fuerte emigración hacia Argentina y Estados Unidos. El 1919 se modificaron los estatutos y se publicó un reglamento modificado (impreso de 20 páginas realizado por la Imprenta de J. de Haro Hermanos de Vera).
SOCIEDAD "LUZ DEL OBRERO", U.G.T. (1920)
Texto completo de los estatutos SOCIEDAD OBRERA DE OFICIOS VARIOS "FRATERNIDAD" U.G.T. (1933)
Y COMO COLOFÓN... Para acabar este tema tan importante en la historia de Bédar como son las Minas, quiero cerrar reproduciendo parcialmente a continuación una comparsa de carnaval. Fue cantada por la comparsa de "los mineros", ataviados con su ropa de trabajo y sus carburos, cuando aún se explotaban las minas:
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||